Charlando con Las Eras: una conversación sobre su nuevo disco y su inminente gira europea.
Acabáis de publicar vuestro nuevo disco. ¿Cómo ha sido el proceso de creación y composición de este álbum? ¿Ha cambiado vuestra forma de trabajar respecto a trabajos anteriores?
S: Tal como entonces, seguimos el mismo camino: componemos tocando juntos. Siempre es Lucas el que trae algo, el que materializa. Agustín y yo nos vamos metiendo en eso, cada uno con su herramienta sonora, hasta que nos empieza a gustar. Grabamos la maqueta en casetes. Eso está buenísimo porque esa primera versión de todo existe en cintas. Tenemos muchos casetes que Lucas encontró en la basura, que son viejos K7 de música coreana de los 90. Así que tienes un demo de Frente a los ojos de todos que se corta y empieza una canción coreana de pop frenético, porque está grabada a otra velocidad.
Pero nosotros mismos hemos cambiado muchísimo desde la grabación de los trabajos anteriores. Cuando grabamos las canciones de Austral y Volumen 1, fue todo intuición. Nos conocíamos hacía muy poco, confiábamos en que estábamos haciendo lo correcto, pero no teníamos punto de referencia. Lo que primaba era esa potencia de haber querido hacer esto toda la vida y, al fin, ver que aparecía el momento. Hoy, en cambio, hemos grabado un disco teniendo encima unas cuantas experiencias, habiendo tocado juntos durante mucho tiempo y habiendo vivido el intercambio con el público.
¿Qué os gustaría transmitir a la gente que os sigue con esta nueva colección de canciones? ¿Qué creéis que encontrarán en este disco que no hayan escuchado antes de vosotras?
S: Es una colección de canciones que no pierden la atmósfera bailable, que siguen siendo intensas, pero son mucho más íntimas y tienen un centro bastante melancólico. Creemos en la canalización de estas emociones delicadas en un contexto de baile. No banalizarlo, sino darle cuerpo y movimiento a algo que nos come por dentro.
El título de un disco (La Caída del Velo) suele ser una puerta de entrada a su universo. ¿Cuál es el concepto o la idea que hay detrás del nombre de este trabajo?
S: El espectáculo es un lugar de frontera. El escenario es un enclave sobre el que se trata de armar, muchas veces, un mensaje que se usa para destruir, para deteriorar a las personas o llevarlas a lugares muy bajos. Por estar transitando estos territorios, para bien y para mal, se nos fue apareciendo una imagen de cómo eran las cosas en la industria del entretenimiento, en toda esta ilusión. También vemos que es algo un poco colectivo: en varios ámbitos, las cosas se están viendo de una manera más cruda y habría que hacernos cargo de qué estamos haciendo con toda esta información.
Más allá de las influencias musicales evidentes, contadme tres referencias —musicales o no— que hayan sido importantes durante la composición y grabación de estas canciones y que probablemente sorprenderían a la gente.
S: Creo que no sorprenderá a nadie, pero Virginia Woolf es una enorme influencia en la composición de las letras de este disco. Por lo musical, por mencionar a tres: Deux, Gaznevada y Alexander Robotnik.
A: Faith, de The Cure; Llegando los monos, de Sumo; y Sorry for Laughing, de Josef K.
L: Korn, DJ Gapul y Xuxa.
Este noviembre será vuestra primera visita a Europa. ¿Qué puede esperar el público de vuestros conciertos y qué esperáis vosotras de esta primera experiencia al otro lado del Atlántico?
S: Estamos muy felices de poder viajar tocando y visitar tantas ciudades, cada una con su brillo y sus sombras. Esperamos seguir aprendiendo, incorporando nuevas herramientas a nuestros shows, seguir creciendo, seguir viajando. Y del público esperamos que lo dejen todo bailando.
EURO TOUR 2026
20 NOV | BARCELONA | Paral·lel 62
21 NOV | SEVILLA | Sala Holländer
22 NOV | MADRID | Café La Palma
27 NOV | BOLOGNA | Tank
28 NOV | LEIPZIG | Medea Projekt
29 NOV | BERLÍN | Neue Zukunft
Entrevista por Frutos Salas, Agosto 2026.
Charlado con Irina de Buenos Vampiros: una conversación sobre su nuevo disco, girar sin parar y la convivencia en la carretera.
¿Qué experiencias habeís vivido en este último año y pico que han marcado e influido en la composición y la producción de este nuevo disco que estáis a punto de publicar?
Como banda hemos vivido muchísimas experiencias, sobre todo girando. Desde no comer por 24 horas porque no teníamos dinero hasta tocar con nuestros artistas favoritos de toda la vida. Somos una banda a la que le encanta girar, y eso nos llena de experiencias personales y también como banda.
Creo que nuestras últimas giras, tanto la europea como la nacional, nos inspiraron muchísimo, no solo en lo musical, sino también en la manera que tenemos de movernos como banda, de có mo nos manejamos ante el mundo.
En el plano estrictamente musical, ¿qué elementos nuevos o diferentes habéis incorporado en comparación con vuestros trabajos anteriores?
Este disco tiene nuevos sonidos e instrumentos que nunca usamos en nuestros álbumes anteriores. Hay canciones plenamente acústicas y canciones sin guitarras eléctricas, que fueron reemplazadas por un violonchelo y bombo legüero. Canciones con dos baterías.
Nos liberamos (siempre fuimos libres) y decidimos hacer cosas que no habíamos hecho antes. Sin pensarlas; simplemente las canciones pedían esos cambios de instrumentos.
Después de escuchar el disco me da la sensación de que es vuestro trabajo más directo hasta la fecha, con una producción más natural y menos recargada. ¿Compartís esa percepción? ¿Por qué decidisteis tomar este camino?
Sí, sentimos que es el disco más Buenos Vampiros de todos. El camino se armó solo; fue un disco compuesto entre giras, agotamiento social y euforia por conocer lugares nuevos. Entonces, es un disco puramente de vivencias propias. Hay canciones fantasiosas del universo oscuro que nos gusta, pero también muchas canciones que salieron de la introspección y de la unión y el conocimiento que generamos como banda.
El disco es un monstruo con vida propia que hace y elige su propio camino.
Siempre habéis trabajado con Estanislao al frente de vuestras grabaciones. ¿Cómo ha evolucionado vuestra relación creativa con él a lo largo de los años? ¿Cómo se reparten las decisiones y cuál es la dinámica de trabajo en el estudio?
Estanislao es una gran mano derecha para nosotros, no solo en lo musical, sino también en la logística. Si bien la banda es autosuficiente respecto a managers, Estanislao siempre nos da una mano cuando lo necesitamos. En cuanto a lo artístico, él confía ciegamente en nuestro criterio y nosotros en el de él; es mutuo.
En este disco nosotros llevamos las canciones al estudio, algunas terminadas y otras sin terminar. A la hora de terminar las canciones incompletas, Estanislao también fue parte de ese proceso.
Nos sentimos muy cómodos trabajando con él, por eso en este disco también decidimos hacerlo juntos.
Además de preparar este nuevo álbum, lleváis más de un año tocando y girando prácticamente sin parar. ¿Cómo está siendo esa experiencia? ¿De qué manera afecta al grupo tanto en lo creativo como en lo personal?
Nos encanta girar, nos llena el alma. Uno de los lemas de la banda es que vamos a tocar donde sea, ya sea en una ciudad capital o en un pueblo de 500 habitantes. Si nos llaman y quieren que toquemos ahí, estaremos. Nos nutre muchísimo salir dos meses de casa y tocar todos los días si es necesario. Nos inspira y nos hace sentir que estamos haciendo lo más puro de tener una banda, que es girar.
Conocer el mundo gracias a nuestras canciones es algo de lo que vamos a estar agradecidas toda la vida.
La convivencia en una banda puede ser complicada cuando se pasan tantas horas juntos. ¿Cómo gestionáis los desacuerdos, el cansancio y la vida en la carretera?
Si es necesario gritarnos, lo hacemos. No es fácil subir a una furgo y estar 30 días seguidos juntos. Somos personas distintas y, a la vez, muy similares, con un carácter muy fuerte cada uno. Pero, aun así, a los cuatro nos pasa lo mismo: nos encanta tocar en vivo, girar y vivir de esto. Entonces, todo sacrificio vale la pena. También, con varias giras encima, logramos crear una dinámica que hace que todo vaya bien.
A veces sale mal, pero a la hora de tocar no importa lo cansados que estemos unos de otros; siempre disfrutamos porque para eso hacemos esto.
En un contexto cada vez más difícil para la música independiente, ¿cómo conseguís sostener económicamente el proyecto?
Tocando, no hay otra respuesta que no sea esa. Tocamos lo más que podemos, hacemos merch. Si es necesario salir dos meses de casa, lo hacemos. Mientras más toquemos, más ingresos tenemos.
Sois una banda que cada vez tiene más repercusión. ¿Cómo estáis viviendo este crecimiento? ¿Os genera más ilusión, presión o una mezcla de ambas cosas?
Tal vez ambas cosas. Pero, a su vez, hacer esto que hacemos es el motor de nuestra vida; es lo que nos hace proyectar a futuro y mantenernos vivos. Entonces, mientras más crezca el proyecto, más vida tendremos. Hacer música y ser músicos es parte de nuestro día a día, y lo haremos hasta el final de los tiempos, queramos o no. Porque ser músico es un poco una maldición; no hay manera de librarse de ella.
¿Qué os gustaría que la gente encontrara o sintiera cuando escuche este nuevo álbum por primera vez?
Que se sientan a ellos mismos. Nuestras canciones son súper personales, pero nos encanta cuando la gente las lleva a su propio mundo. Que se las apropien, que se adueñen de las canciones que fueron nuestras, pero una vez que el disco salga ya no lo serán.
Entrevista por Frutos Salas, Julio 2026.
Fotos de Irina por Tobi